tag:blogger.com,1999:blog-22793308.post-1147078485277158082006-05-08T10:12:00.000+02:002006-05-08T11:31:05.283+02:00Renée Fleming<a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2227/2324/1600/RF%20rene_6.jpg"><img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2227/2324/200/RF%20rene_6.jpg" border="0" /></a><br />A petición del público de <strong>Foroclásico</strong>, subo unos ejemplos de dos grabaciones de esta soprano estadounidense<br />La Fleming posee una voz homogénea, cremosa, bien timbrada, sensual, y de cierta extensión e importancia. Ocasionalmente aparecen entubamientos y alguna estridencia. La artista se ha empeñado en acometer papeles del <em>bel canto</em> italiano, a pesar de sus carencias para el género, que provienen de algunos amaneramientos - ciertas inflexiones tipo <strong>Broadway</strong> - y de un canto de agilidad no enteramente resuelto. Lo que mejor le queda es el <strong>repertorio</strong> <strong>francés</strong>, el <strong>eslavo</strong> y <strong>Strauss</strong>. Su <strong>Thäis</strong> y su <strong>Rusalka</strong> son magistrales, ninguna soprano de los 90 en adelante puede presumir de tener grabaciones tan excepcionales: lo que se escucha es una cantante en plenas facultades canoras y artísticas, una verdadera <strong>diva</strong>.<br /><br />De <strong>Thaïs</strong> de <strong>Massenet</strong>, toda una recuperación de una ópera desatendida, ofrecemos la escena donde <strong>Thaïs</strong> canta su loa al placer para indignación de <strong>Athanaël</strong> ("Qui ti fait si severe?", uno de los motivos conductores de la partitura), aquí un sólido <strong>Thomas</strong> <strong>Hampson</strong>. Tras el encuentro con el predicador del desierto, Thaïs reflexiona sobre su propia belleza ("Ah! Je suis seule... Di-mois que je suis belle") Finalmente, la conclusión con la cortesana expirando en brazos de Athanaël. Música embrigadora que recupera la <em>Meditation religeuse</em> como símbolo del tránsito cruzado de ambos personajes entre el mundo sensual y el espiritual. Aquí los dos artistas están inmensos.<br /><br />Por otro lado, tenemos el final de <strong>Rusalka</strong> de <strong>Dvorák</strong>. La ninfa acuática se despide de la vida entre los humanos tras morir su enamorado, el Príncipe. La emotiva música del maestro checo, mágica, evocadora, encuentra en Fleming el vehículo ideal. La acompaña un tenor hoy de nuevo en horas bajas, <strong>Ben Heppner</strong>, que entonces lucía una voz de lírico-spinto bellísima, timbrada y fácil en el agudo.<br /><br />Disfrutadlo.<br /><br /><a href="http://www.megaupload.com/?d=4HKJ5S3V">http://www.megaupload.com/?d=4HKJ5S3V</a><div class="blogger-post-footer">Barra libre de opiniones, m?sica y lo que se me ocurra, que para eso es mi blog.<img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22793308-114707848527715808?l=estanochebarralibre.blogspot.com'/></div>Ginonoreply@blogger.com1