22/9/07

Jean Sibelius



El 20 de septiembre de 1957 moría Jean Sibelius en Ainola, su casa de Järvenpää. Sus últimos treinta años de vida habían pasado en silencio, apartado de la creación y abiertamente contrario al rumbo que había tomado la música.

No hace falta repetir que Sibelius es un favorito de esta casa. Vamos a recordarlo escuchando dos composiciones situadas en los extremos de su vida creativa.

En Saga, Opus 9 (1892, revisada en 1902) es un poema sinfónico de juventud que muestra influencias de Liszt en su romanticismo épico. Fue compuesto por indicación de Kajanus para aprovechar la enorme atención que había conseguido Sibelius con Kullervo. La versión escogida es la de la London Symphony Orchestra dirigida por Sergiu Celibidache (Royal Festival Hall, 21 de septiembre de 1979) Nadie más podría conjugar el minucioso fraseo (esas cuerdas del comienzo) con la férrea planificación a largo plazo. Desde los poderosos pasajes de los metales al misterioso monólogo del clarinete, todo respira un aire mítico.

En Saga

Tapiola Op. 112 (1926) es en muchos aspectos el negativo de la Séptima Sinfonía, como el vacío que quedara en el imaginario molde de aquélla. Tienen en común su carácter hermético y la generación de la forma por medio del material. Pero donde la Séptima era cálida y habitaba bajo la luz del Sol (do mayor), Tapiola conjura vientos gélidos y la noche (si menor).

Extendiéndose a los lejos, los oscuros bosques del Norte,
Antiguos, misteriosos, albergan sueños salvajes;
En ellos habita el poderoso Dios del Bosque,
Y los duendes en la oscuridad urden secretos mágicos.


Así reza el programa proporcionado por Sibelius. Tapiola, el reino de Tapio, los centenarios bosques del Norte, representa todo aquello incomprensible e inabarcable de la Naturaleza en estado salvaje. Si en la Sinfonía gemela esta Naturaleza, aunque misteriosa, era una Madre tierna, aquí ofrece su cara más hostil: aquélla que inspiró los temores reverenciales del hombre primitivo. Los susurros del bosque, el viento inhóspito, la presencia de algo oculto, la indefensión humana ante lo desconocido; son algunas de las sensaciones que produce Tapiola.
Basada en el desarrollo de las ideas expuestas al comienzo, Tapiola alterna episodios que evocan la eterna soledad de aquellas latitudes con otros donde de las sombras surgen amenazadoras voces. Al final, las tenues luces del alba parecen atravesar la espesura en el sencillo canto de los violines. Quizá las analogías con la Séptima sean incluso programáticas: ¿Habría pues que escuchar una tras otra para comprender mejor ambas? El orden de la audición es algo que dependerá de la disposición del oyente... ¿Es la noche la que sigue al día o al contrario?
Escuchamos la versión de Herbert von Karajan. Uno de los mayores defensores de Sibelius durante toda su carrera, además en el adverso ámbito centroeuropeo, Karajan dejó registradas dos excelsas versiones de Tapiola. Escogemos la de 1984 por reivindicar el arte del director austriaco en unos años donde sus actuaciones son blanco de numerosas críticas. La paleta de colores e intensidades de la orquesta berlinesa en sus manos es infinita.


Tapiola.
Disfrutadlas.

7 comentarios:

Chapa ^^ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco dijo...

Muy buenas obras y muy buenas versiones.En lo personal me gusta mucho Sibelius.
Te felicito por este blog que da un nuevo espacio de difusión musical.

Francisco Chaparro estudiante de trombón. Chile.

]MeGalOmAnIaCk[ dijo...

Sublime....

ximo dijo...

A estas magníficas obras, le añades el concierto de violín y la segunda sinfonía y ya me tienes contento por unos cuantos días.
Gracias.

Signore dijo...

Gracias por seguir al pie del cañón con este magnífico blog. No conozco nada de Sibelius, pero siempre he tenido curiosidad por conocer su música. Supongo que una buena forma de comenzar sería con sus sinfonías, ¿me podría recomendar una buena integral?

Gracias y un saludo.

P.S. Se le hecha de menos por Foro Clásico, bueno, y a muchos otros.

Laikan F.G.N. dijo...

Me encantó este blog...llegué aquí buscando La Donna del Lago, me fascina la interpretación de Marilyn Horne ahí. Bueno, vendré seguido a leerlo.

Saludos y buenas vibras!

Gino dijo...

Gracias Signore por sus comentarios (y a los demás también) La mejor opción como integral de Sibelius puede estar entre Maazel (Decca) y Barbirolli.

Saludos.