7/3/08

La discografía de Rigoletto (IV)

Si podíamos comprobar como la interpretación de Warren empezaba a mostrar signos de retroceso en la fidelidad al buen canto, en Italia irrumpía una figura que ha llegado a representar la heterodoxia más extrema, cuando no sencillamente la decadencia. Tito Gobbi fue ante todo un actor cantante que en su deseo de unir expresión vocal e histriónica hizo retroceder aquélla, incorporando más y más elementos ajenos al canto para compensar sus deficiencias canoras. El hecho de que durante aquellos años y sucesivos se tachara de superficiales o fríos a los intérpretes que no seguían la línea de Gobbi, empezando por Warren, sólo se puede explicar por la pérdida de referencias auténticas para el público italiano en la cuerda baritonal: los grandes barítonos de los 10 y 20 se retiraron o declinaron en los años 30; se produce la S.G.M., interrumpiendo el desarrollo normal de sus sucesores (Tagliabue); la escena de los 50 queda dominada por Gobbi, Bechi, Guelfi, etc.




Rai de Roma (1947) Fragmentos. Tito Gobbi, Lina Pagliughi, Giacomo Lauri-Volpi, Bruno Sbalchiero, Fernanda Cadoni. Orquesta y Coro de la Rai de Roma, Fernando Previtali.

En 1947 Gobbi estaba en buena forma aún, lo cual se manifiesta en una variedad de modulaciones estrictamente cantadas, particularmente en la cómoda zona central. De esta forma consigue un "Pari siamo" convincente, notable de hecho al contenerse en las inflexiones enfáticas y plegarse a la media voz en los pasajes líricos. Ataca con dulzura el dúo "Deh, non parlare" pero empiezan los problemas con un "Solo, difforme, povero" decididamente feo, con una acentuación exagerada. En cambio se puede apreciar como era consciente de los momentos donde había que cantar piano; muy afortunado su "Solo tu resti". En el pasaje de transición grita sin ambajes ("Culto, famiglia, la patria"). La tesitura elevada de "Veglia, o donna" le resulta incómoda, manifestando un feo vibrato y un timbre progresivamente opaco en la media voz (por lo menos la intención existe) Ya las primeras frases conservadas de la "Invectiva" nos previenen de lo que se avecina: algo que se asemeja más a la declamación estentórea que al canto. En el cantabile Gobbi muestra una voz nasal y dura, domada para atenerse a las modulaciones al inicio, pero apenas separada del grito en cuanto sube la tesitura. Otro problema de esta voz es el imposible empaste con la de Gilda: el efecto en "Piangi, fanciulla" es el de un zumbido repetitivo superpuesto al timbre de Pagliughi. Siguiendo la máxima del verismo, Gobbi considera insuficiente cualquier matiz perteneciente al canto puro y tras el buen regulador de "Un vindice avrai", se entrega a un fraseo guiñolesco en la cabaletta. De nuevo contenido en el dúo final, decide rematarlo con la puntatura al sibb, lo que con sus medios resulta en un aullido. En resumen, la comparación con Schlusnus e Ivanov resulta desoladora para el canto italiano, tanto por las condiciones vocales de Gobbi como por la demolición intencionada de la tradición que llevó a cabo. Sin embargo, aun irá más lejos en su registro para Emi.
Giacomo Lauri-Volpi canta a la antigua el papel, como se manifiesta en el morbidísimo ataque de "Ah, inseparabile", exento de cualquier sensualidad debido a un timbre claro, sin resonancias viriles. destaca la línea elegantísima, que se mantiene ajena a los arrebatos incluso en "Addio, addio" y el áulico "Bella figlia dell'amore". El squillo de su emisión en la zona alta sigue siendo notable para un cantante de su edad. A pesar de iniciarla con un verdadero dolcissimo, resulta enfático y decepcionante en el aria del Acto II. En varios momentos donde apiana la afinación es dudosa.
Lina Pagliughi ya no estaba en su mejor forma y lo que se escucha la muestra algo incómoda en la zona alta.

La grabación es suficientemente nítida.


Teatro Bellas Artes, México D.F. (1948) Giuseppe Valdengo, Nadine O'Connor, Giuseppe di Stefano, Ignacio Rufino, Oralia Domínguez. Orquesta y coro del Teatro Bellas Artes, Renato Cellini.


Giuseppe Valdengo

Grabación cuyo principal interés reside en los papeles masculinos. En particular por mostrar hasta qué punto el verismo había penetrado en la conciencia de los intérpretes del papel titular. Giuseppe Valdengo poseía la escuela para encarnar a Rigoletto siguiendo la tradición romántica; tenía una bella voz de barítono nobile, fácil y timbrada en el agudo y, como demostró bajo la dirección de Toscanini (Iago y Falstaff) era capaz de basar el retrato de un personaje en un canto modulado y una dicción excelsa e intencionada. Existe, además, un LP rarísimo que preserva una lección magistral donde estudia el papel con Giuseppe Danise. Sin embargo, del Rigoletto que pudo haber creado Valdengo haciendo uso de estas cualidades, nos llegan únicamente unas pocas frases: entre ellas "Solo per me l'infamia" o "Piangi fanciulla", ambos con medias voces verdaderas. En el resto de sus intervenciones Valdengo se decanta por explotar una dicción nitidísima ("Pari siamo") o entregarse a los excesos en el fraseo cuando no la simple declamación ("Cortigiani, vil razza") El sacrificio del matiz en voz cantada a cambio del sonido estentóreo y forzado termina por resultar repetitivo e ineficaz, además de perjudicial para su instrumento lírico.
Di Stefano, jovencísimo, exhibe una voz de timbre sensual, por entonces refulgente y cálida. Como intérprete, antes de deslizarse por la pendiente de la demagogia, se muestra mesurado en la Balada, con agudos mórbidos y ligeros. Hay sitio para la seducción, pero una llena de ternura ("Ah, inseparabile") no del "machismo" hormonal de pocos años después. Siempre ligeramente superficial en su gran escena, pero lleno de sentimiento amoroso; arrogante pero gracioso en el Acto III; es en resumen un Duque hedónico, pagado (con razón) de su propia belleza. Una belleza aún inocente y genuina que esconde en algunos puntos ("Parmi veder", los agudos de "La donna è mobile") pequeñas debilidades que la indisciplina y los excesos harán capitales demasiado pronto.

La grabación no tiene buen sonido y existen discontinuidades, por lo que es un documento no apto para todos los públicos.

5 comentarios:

Nacho Ventura.- dijo...

Te felicito por tu blog, muy interesante! Qué bueno q haya gente así para mantener viva la llama de la ópera en el mundo.
Soy de Argentina, tengo 24 años y como vos soy fanático de la ópera. También tengo un blog, sólo que más nuevito, destinado a lo mismo en el que publico noticias de las producciones más recientes, biografías sobre compositores y cantantes, sinopsis de distintas obras, etc... Me encantaría que pases por él y dejes tu comentario.
"http://operaforum.blogspot.com"
Está en inglés puesto que no hay muchos blogs en este idioma destinados a difundir la ópera pero creo que bien vale la pena visitarlo. Quisiera que me digas como poner un enlace de tu blog en el mío, y si no es mucho pedir que vos lo hicieras a la inversa.
Muchas gracias y nuevamente felicitaciones!!!

Gino dijo...

Encantado de conocerte. Ya enlacé tu interesante Blog (veo que supiste hacerlo al final)

Saludos

Francesco dijo...

Dear Gino and all the listeners,
first of all I would like to apologize for my posting in English as I am not sure I can be understand in my mother tongue (say in Italian).
Then I thank you for your valuable effort in spreading the knowledge of the belcanto "paradise lost"..
Coming to the root of my speech I was delighted by your review of Rigoletto discography with particular regard to RAI 1947 edition. Being a fan of Giacomo Lauri Volpi from my earliest youth, and having never had the chance to ear his performance in Rigoletto, I would like to ask you if it is possible to share this record.
Looking forward to earing from you, I send you my best regards.

Gino dijo...

Mio caro Francesco,

Puoi usare l'italiano, io non mi esprimo assai bene, ma lo capisco.

TUTTE le incisioni del Rigoletto che ho commentato sono disponibili per voi naveganti: clicca sul cast di qualunque!!

Un forte abraccio.

Francesco dijo...

Caro Gino,
ti ringrazio dell'aiuto e del lavoro che hai fatto per tutti noi melomani!
Ho ascoltato l'incisione e concordo con il tuo giudizio; per inciso ero al corrente dell'esistenza di una registrazione dal vivo del 1942 in cui assieme a Lauri Volpi canta Gino Bechi. Se riuscissi a sapere qualcosa in più ti terrò informato.
Un abbraccio e a presto,

Francesco