5/4/06

Recital de Inva Mula en Málaga (04/04/06)

Es la de Inva Mula una voz de soprano lírica de gran calidad. Con una extensión amplia, que le ha permitido cantar Gilda, destaca el bello timbre, cálido, luminoso, muy en la línea de Freni, que mantiene su homogeneidad y redondez en toda la gama, y aun en los pianissimi, canónicos, que acarician el oído como una cinta de seda. El volumen, en una sala pequeña como el Teatro Cervantes, es más que suficiente y está muy correctamente proyectado, de manera que se puede apreciar la belleza del centro y de algunos agudos, que llegan a ser penetrantes, punzando los oídos – pero manteniendo su calidad – mientras que los pianissimi son perfectamente audibles.

En el concierto de ayer en Málaga, mostró dos caras como artista: en la primera, sosa, sin gracia, reservona. La verdad: olvidable dentro de la corrección vocal. No se puede ir por la vida así: tres canciones de Rossini y otras tres de Bellini pasables, el “O quante volte” de Capuleti estilo ensayo (sin esa pátina elegíaca imprescindible) y “Una voce poco fa”.

En la segunda, mucho cambió la cosa con un repertorio que parece resultarle más afín: el Aria de la Joyas de Faust, donde sin embargo escamoteó el trino final, y un “Adieu, nôtre petite table” con su recitativo, sentido, melancólico, acariciador. También Edelmiro Arnaltes pareció centrarse, ofreciendo en toda esta parte un acompañamiento idóneo. A continuación, tres canciones de Tosti, donde fue artista, dominando el escenario, dando a esta música deliciosa y decadente una sensualidad y una calidez ideales. En “Pour un baiser” estuvo exquisita, con todas las cualidades vocales apuntadas. Lo mismo puede decirse de la Melodie de Poulenc y Les Filles de Cádiz. Los momentos donde logró la máxima atención del público. Dos propinas hispánicas ("Del cabello más sutil" terminada muy hermosamente) para calentar un poco el ambiente de un concierto rácano, pero del que salí contento. Así están las cosas: medio recital de un nivel alto sirve para hacerme feliz…

Saludos.