9/12/08

Los Peores (II): Theo Adam



Hay cantantes que simbolizan la sensibilidad y el nivel artístico de su época. Theo Adam debutó en Bayreuth en 1952, pero tardó una década larga en encabezar un reparto en el Festival. Para ello tuvieron que llegar el declive del gran Hans Hotter y los prematuros problemas de salud de George London. Durante esos primeros años cantó papeles de bajo (Pogner, Fasolt, Titurel) pero su afirmación llegó con Wotan, Wanderer y Hans Sachs, ya de la cuerda de Bassbariton. A decir verdad Adam no tenía voz ni de una cosa ni de la otra: un timbre extrañamente amorfo, monocorde en toda su extensión, de agudos fibrosos, inexpresivamente opaco cuando intentaba cantar piano y fuertemente gutural en sus registro central y grave. El mejor resumen que se puede hacer de Adam como cantante es que era tan tosco como su propia voz, cuyas únicas virtudes reseñables eran la robustez y la fiabilidad de un tractor. En su artículo "Steccopoli" ("La grana della voce") Rodolfo Celletti escribió: "Los buenos cantantes están más expuestos a los gallos que los ladradores". Quizá sea exagerado llamar "perro" al bueno de Adam, pero es un ejemplo perfecto de cantante que no fallaba nunca - es decir, no galleaba, no se quedaba sin voz, daba todas las notas - pero tampoco hacía nada trascendente, poético o inolvidable para compensar la ingratísima heterodoxia de su voz. Tanto es así, se podría decir en son de broma, que incluso buena parte de la afición wagneriana se ha dado cuenta. Actualmente, eso sí, su seguridad le bastaría para salir bajo palio de cualquier teatro.

Fueron varios los grandes directores que apenas consiguieron moldear el informe material vocal y musical, que siempre seguía siendo él mismo y nadie en particular. Ni siquiera Herbert von Karajan pudo integrarlo en el concepto general de su grabación - afectuoso, lírico, efusivo - de "Die Meistersinger" y hay que sufrir un Sachs cuya plebeyez queda aun más resaltada por el noble y bellísimo acompañamiento. En realidad las veces que Adam salía de su anonimato expresivo eran para ser un truculento y ordinario actor-cantante. Así que casi hay que quedarse con el monótono emisor de sonidos infaliblemente - inexpresivos.

Dedico esta entrada al forero Sharpless, un sufrido admirador de Theo Adam al que considera afectuosamente algo así como el "primo torpe de Hotter". Puede quedárselo todo para usted, compañero.

4 comentarios:

Pisístrato dijo...

Maldición, sabría que don Theo aparecería en esta serie. Todos tenemos filias irracionales, y él es una de las mias. Asi que no me voy a enfadar lo más mínimo, dado que además la mayor parte de lo aqui reseñado es cierto jejeje

Gino dijo...

Sobre todo lo del "primo torpe", mi estimado Pisis.

Saludos

Spinoza dijo...

En mi caso, tengo una posición intermedia entre vosotros dos. En general aborrezco de Adam y me fastidia su presencia en unos cuantos repartos, pero sin embargo tiene algunas tomas donde casi llega a gustar y todo. Pero es que era tan tosco el pobre. Es un poco como J. Morris: más plano que el asfalto, pero fiable.

Mirella dijo...

Mi padre (primer barito del teatro municipal de santiago de Chile entre los años 1953 al 1958) llamaba a estos cantantes con un singular apodo: "voces de perro" que en realidad solo queria decir "voces que no se cansan con nada, a pesar de sus deficiencias tecnicas"

Maravilloso tu blog, gracias a ti he podido encontrar comentarios de calidad en un genero no masivo, de pocos adeptos, y menos aún conocedores. Gracias!